Comencé este negocio en el 2009 con la intención de generar ingresos extras, algo que se fue transformando en una gran pasión. Le vendía a amistades, familiares y compañeras de trabajo de ese entonces. Durante aquellos años trabajaba y estudiaba, logrando un bachillerato en Mercadeo y luego hice una maestría en Finanzas. Siempre soñaba con tener negocios y la mayor parte de mi experiencia laboral fue en el campo de las ventas. Aunque es un área donde se trabaja con mucha presión, sin duda alguna no hay universidad o títulos que puedas obtener que te enseñen tanto como esa posición. Yo diría que es vital aprender a vender y perderle el miedo, si deseas tener un negocio. Sin embargo, soy sumamente exigente con la honestidad y el servicio. Renuncié a plazas donde tenía que mentir para vender y crecer mis números, eso es inaceptable. Por otra parte, tuve oportunidades de empleos en ventas que fueron una gran escuela y añadieron experiencias que se convirtieron en poderosas herramientas para aplicarlas en mis proyectos.

Mi negocio producía y ni nombre le tenía. En mi mente vagaban varios, pero nada que me convenciera como para tomar una decisión definitiva. Luego hubo una gran pausa de 6 años y sucedieron cosas en mi vida por decisiones y acciones que tomé equivocadas. Eso me apartó de continuar con la joyería hecha a mano, ya que me enfocaba en otras áreas de mi vida. ¡¡¡¡Pero Gloria a Dios que llego a mi encuentro!!!! No puedo explicarlo en simples palabras y aunque siguiera logrando cosas, era como si otra parte de mi vida se paralizara con propósito. Es aquí donde llega Jesucristo a mi rescate y me cambia la vida, mis pensamientos, mi forma de hacer las cosas (ya que he sido una mujer impaciente) y me hace autoevaluarme en todos los aspectos. El me muestra todo lo hacía por mi cuenta, sin buscar conocerle realmente, conocer su Palabra y su voluntad para mi vida y no hacer la mía. En nuestras redes les hablaré más sobre ese tema “la voluntad nuestra y la voluntad de Dios”. Así que no es hasta el 2020 que el Señor acomodó absolutamente todo para volver a construir mi negocio y como todo lo que viene de su parte es de excelencia, en esta ocasión hasta nombre me fue dado y pude formalizar este anhelado sueño. No solo esto, sino que me devolvió todo lo que me había quitado y ahora mucho mejor porque lo tengo a Él.

Este nombre me enamoró a primera vista, estudiando las Sagradas Escrituras en: Isaías 60:1 ¡Levántate y resplandece que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti! Es un nombre con propósito y significado, además que describe mi personalidad como diseñadora ya que soy amante de la elegancia y el brillo. Nuestras piezas se distinguen por la combinación entre las piedras semipreciosas, cristales y metales, que juntos hacen el balance perfecto para resaltar la vestimenta de la mujer dependiendo la ocasión. En el 2022 tomé una pausa, pues sucedieron eventos especiales en mi vida y me los estuve disfrutando y adaptando. Siempre me mantuve activa invirtiendo en mercancía y herramientas que me ayudaran a producir más eficientemente, mejorando procesos y aprendiendo nuevas técnicas, como también conociendo buenos suplidores, etc. Regreso en octubre de 2023 con mucha alegría y muy agradecida de Dios que me permite continuar con esta gran pasión. Dios me hizo una muy mujer creativa, organizada y persistente. Nunca imaginé que me gustaría y disfrutaría tanto este mundo del diseño y la confección de la joyería fina y accesorios. Lo mejor de todo es que puedo Glorificar al Rey de reyes con los talentos que ha puesto en mí, utilizando este medio para compartir vida (su Palabra).